Internet precipitaría el destierro de la educación tradicional

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Representante de la nueva educación, Richard Gerver, indica que algunos de los grandes retos de la educación serían aprender a trabajar en equipo, asumir riesgos o fomentar la tecnología y el espíritu emprendedor.

Internet ha precipitado el destierro del tradicional sistema educativo, basado hasta ahora en el bombardeo de datos, para dar cabida a otro muy distinto a partir de pautas educativas nuevas adaptadas al mundo cambiante, ha indicado uno de los grandes gurús de la nueva educación, Richard Gerver.

Este experto británico, que ofrece discursos por todo el mundo sobre la nueva educación, y que ha ejercicio cargos como el de asesor de política educativa del Gobierno de Tony Blair, ha visitado España esta semana para participar en las jornadas «Red Innova», que se celebró la semana pasada en Madrid y que por primera vez, ha incluido la educación como parte de la agenda.

Gerver se ha referido al ritmo «exponencial» con el que las nuevas tecnologías están irrumpiendo en las sociedades, y se ha mostrado convencido de que las próximas generaciones de estudiantes podrán convertirse en «las más brillantes» de la historia de la humanidad, gracias a las sofisticadas herramientas tecnológicas de las que disponen, y de las que nadie antes pudo beneficiarse tanto.

Las posibilidades con las que cuentan los jóvenes de hoy en día son infinitas, y precisamente uno de los grandes retos de los adultos de las sociedades avanzadas, incluidos políticos, familias y educadores, según el experto, debería ser el de concientizar a los niños de su relevante papel en la historia para sacar el máximo rendimiento a Internet y a las nuevas tecnologías.

Este experto, que en el mundo de la docencia dirigió un proyecto que revolucionó con gran éxito los resultados académicos de un colegio, en el Reino Unido, está convencido del gran potencial de los niños actuales, siempre y cuando sean dirigidos correctamente, aprovechando las nuevas tecnologías.

Gerver ha insistido en que «no se puede seguir enseñando a los niños en las escuelas con las técnicas del pasado» porque han quedado completamente obsoletas.

Aunque ha eludido hacer previsiones sobre cómo serán las cosas en un futuro próximo, ha instado enérgicamente a los políticos a sumarse al carro de las nuevas tecnologías para adaptar sus políticas a los nuevos tiempos sin mayor dilación.